En
los inicios de la universidad, la iglesia, que la había
fundado, mantenía una supervisión muy laxa de sus
actividades, teniendo los maestros bastante independencia y cuasi
libertad intelectual en sus comienzos (autonomía intelectual)
(2). Pero a raíz de los conflictos mencionados, y para
contrarrestar las quejas de la población afectada por la
conducta irreverente del estudiantado, el papado se arrogo la
potestad de intervenir y eximio a las autoridades civiles de entender
en asuntos de la universidad nombrando sus propios representantes
clericales para dirimir los conflictos. En Salamanca, donde el
poder sobre la universidad era monarquico, la ley era territorial
y las cárceles se ubicaban en los predios de la universidad.
Hasta hoy existen vestigios de prisiones en las viejas universidades
medievales germanicas. Esta autonomía del poder local en
cuestiones sobre todo judiciales son el inicio u origen de la
autonomía universitaria. A ello se agrega la relativa autonomía
de que ya disponían los maestros de la Universidad de París
de elegir sus autoridades conjuntamente con los representantes
de las naciones o de estudiantes extranjeros (autonomía
política o eleccionaria) (3). La autonomía en la
enseñanza o libertad intelectual es un tema aparte, pero
en sus inicios en los siglos 12 y 13, dentro del contexto social
medieval, la universidad de París logro desarrollar también
una relativa independencia en la elección de los temas
de enseñanza y de discutir mas o menos libremente los textos
antiguos griegos y romanos y aun las independientes y objetivas
criticas a los textos aristotélicos por parte del pensador
árabe Averroes (criticas averroistas). Pero la critica
siempre abre nuevos caminos y derrumba conceptos erróneos
o argumentos débiles. La gloria inicial de la Universidad
de París fue dada por el clérigo y gran maestro
Abelard, quien con su razonamiento libre, critico y original,
su gran conocimiento y carisma contagiante de maestro rápidamente
despertó resquemores de las autoridades eclesiásticas;
por ello debio abandonar la Universidad de París en Notre
Dame para fundar una pequeña universidad en la monastia
de Santa Genoveva , que no se regia por los rigidos controles
catedralicios (4). Es decir la libertad de pensamiento tuvo sus
altibajos desde el comienzo por la permanente preocupación
de la iglesia sobre la libre discusión o interpretación
variada o racional de sus dogmas; esta tendencia se cristalizo
con el esfuerzo intelectual de Santo Tomas de Aquino, quien oficializo
la visión eclesiástica de las obras de Aristóteles
volviéndolas aceptables a la autoridad y a la enseñanza.
Autonomía administrativa
La
autonomía administrativa tiene que ver con el sostenimiento
económico de la universidad en sus inicios. En París,
Oxford, Montepelier y Toulousse las universidades fueron centradas
en monasterios medievales y utilizando las instalaciones existentes
de la iglesia o abadías. Los maestros, que pertenecían
a la clase noble, vivían en los alrededores del monasterio
en sus mansiones, y los alumnos en viviendas cercanas alquiladas
o propias antecediendo el criterio posterior de campus universitario.
Los alumnos pagaban a los maestros directamente y libremente se
mudaban de una universidad a otra. Esta situacion permitía
a estos a ser relativamente autónomos de la estructura
burocrática de la universidad, conformada por el rector,
nombrado por el papa y otras autoridades de la iglesia intervenientes
en algunos asuntos (1). En Bolonia la administración estaba
regida por los estudiantes, quienes contrataban y despedían
profesores a gusto. Es mas, alli nacio probablemente la mas preciada
de las autonomias, la de no establecer un lugar fisico fijo para
la universidad, teniendo los estudiantes y docentes la libertad
de mudarse de ciudad o pueblo de acuerdo a la conveniencia (autonomia
geografica) o cuando las condiciones economicas o de trato social
por parte de la ciudad se volvian problematicos (5). El establecimiento
de salarios adecuados para docentes fue un fenómeno muy
tardío.
Libertad académica: única autonomía valida
Es decir existían distintos niveles y categorías
de autonomía: judicial o territorial, política,
intelectual (libertad intelectual) y administrativa o económica.
Todas estas autonomías son interesantes y deseables para
una unidad académica universitaria, pero raras veces pueden
darse en su totalidad. En la concepción moderna de la universidad,
sin embargo lo único que interesa realmente es la libertad
académica o intelectual: libertad para enseñar y
aprender, libertad para elegir los temas de enseñanza e
investigación, libertad en la utilización de los
métodos, libertad de ensayar, errar y cambiar y el respeto
a la autonomia individual del profesor o docente (6). El territorio
geográfico, origen de los subsidios económicos y
métodos de elección de las autoridades son secundarios
y de poca significación para el éxito académico,
es decir para la producción intelectual original.
En Latinoamérica y en particular en nuestro pais, se atribuye
una función exagerada y pasada de moda a la "autonomía
universitaria". Dogmaticamente forma parte del legado de
la necesaria rebelión estudiantil liberal de Córdoba
(7), cuyas ideas siguen vigentes y sin cumplirse en Latinoamérica,
pero cuya propuesta organizativa perdura perversamente malinterpretada
por el criollismo académico conservador , esta burocratizada,
mediocrizada y obsoleta. Y la gran figura de Cordoba reivindicatoria
de la libertad academica basada en la excelencia de la persona
y la competitividad , la Catedra Libre, aviesamente marginada
(8). Es innegable que la libertad territorial fue importante en
la época de las dictaduras y violencias militares en el
continente; pero en democracia, donde no se espera atraco de territorio
ajeno, sobre todo si se trata de institución educacional
y donde no hay arboles que cortar, pierde su importancia la autonomía
territorial. Autonomía administrativa nunca hubo en nuestra
universidad, ni siquiera aquella propiciada por los estudiantes
uruguayos luego de la reforma de Córdoba, donde solicitaron
presupuestos globales del gobierno, sin especificar el detalle
de los gastos, para que la universidad autónomamente decida
sobre los gastos (9). Bajo la ley 1048 propiciada por Eligio Ayala
hubo un intento temporal de manejo autonomo de los fondos por
lo menos en la facultad de Medicina (10).
Interpretación del mérito académico
Se magnifica el valor de la autonomía política o
eleccionaria, asumiendo que solamente los profesores universitarios
están capacitados para elegir a sus dirigentes. Pero en
realidad ocurre lo contrario, en nuestra universidad, por el sistema
endogamico de selección y el perimido concurso de oposición,
profesores mediocres favorecen la elección de dirigentes
tambien mediocres cuyo unico mérito es el aguante en el
tiempo (11). Creo que el problema principal no radica en el ejercicio
de la libertad de elegir a los pares sino en la correcta interpretación
de lo que significa el mérito académico. Sea quien
sea, docente, alumno, adminstrador o consejero externo, aquel
que entienda lo que es mérito académico puede elegir
a las autoridades en base a la excelencia. En países o
sistemas donde se sabe y no hay dudas sobre lo que es mérito
académico, es decir la contracción total al estudio
y a la investigación para avanzar el conocimiento, el espíritu
colegial, la capacidad docente y la probidad moral no se requiere
de ningún privilegio especial como la autonomía
para elegir. El cargo de cada uno estará en relación
directa no con su edad, ni su cargo anterior ni sus méritos
de "derecho de piso" en la institución, sino
será de acuerdo a su producción intelectual cuyas
medidas son fáciles de determinar y conocidas en el ambito
académico internacional. En nuestro pais, no se comprende
lo que es el mérito académico y aquellos que intuyen
su sentido lo temen. En la propia Academia de Medicina del Paraguay
, con criterio escolar, la asistencia a las reuniones era mas
importante para la promoción de sus miembros que la producción
científica. En la Universidad la autonomía se confunde
con licencia irrestricta para evitar la evaluación externa
y cometer todo tipo de tropelías administrativas o morales
en total impunidad o para mantenerse en un marasmo solipcista
de indolencia y atraso intelectual.
Creemos que la Autonomía Universitaria representa un tabú
nacional y latinoamericano, que debe ser re evaluada criticamente.
Duele decir que este sufrido pais es afortunado porque un pequeño
porcentaje de su poblacion alcanza el nivel universitario. Creemos
que cuando las entidades dependen del estado y son mantenidas
con dinero del pueblo, sencillamente la mal definida autonomia
universitaria debe ser eliminada y reemplazada por sistemas modernos
que garanticen una permanente evaluación externa administrativa
y sobre todo académica para terminar de una vez con esta
vergüenza nacional denominada educacion universitaria.
Estoy seguro de que aquellos estudiantes-rebeldes-grandes pensadores
que conformaron el eje intelectual de la revolucion de Cordoba,
y que entendian claramente lo que significa una universidad libre
y moderna, no se reconoceran en la concepcion local de la Autonomia
Universitaria y que no sufriran si se la derrumba.
REFERENCIAS
1-
Verger, Jacques. Les universites au Moyen Age. Quadrige/Presses
Universitaires de France. 1973.
2-
Morison, Samuel Elliot.The founding of Harvard College. Harvard
University Press. 1995.
3- Encyclopediae Brittanica. History of Education. 1977.
4-
Collins, Randall. A global theory of intellectual change. The
Sociology of Philosophies. The Bellknapp Press of Harvard University
Press. 2000
5-
Major, Ralph H. Le Universita medievali. Bologna. Storia della
Medicina.Charles Thomas Publishers.1959.
6-
Bock, Dereck. Beyond the Ivory Tower. Social responsabilities
of the modern university. Harvard University Press. 1982.
7-
Del Mazo, Gabriel. La Reforma Universitaria. Tomo 1. El movimiento
argentino. Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Lima Peru.
1967.
8-
Rolon, Pedro Anibal (comunicación personal).
9-
Del Mazo, Gabriel. La Reforma Universitaria. Segundo tomo. Propagacion
americana. Universidad Nacional de San Marcos. Lima Peru. 1967.
10-
Chirife, Alejandro. La Reforma Universsitaria (Tribuna Universitaria,
1941). Reproducido en Anales de la Facultad de Ciencias Medicas
vol XX 1-2. 1988.
11-
Cubilla, Antonio. La endogamia y el fracaso academico en el Paraguay.
Correo Semanal. Ultima Hora. 3-4 junio 2000.