EVALUACION CRITICA DE LA AUTONOMIA UNIVERSITARIA

Orígenes medievales de la autonomía universitaria

El origen de la autonomía universitaria es medieval y su concepción original poco tiene que ver con la preservación de la libertad intelectual, esencia y razón de ser de la universidad. La concepción medieval nació en la Universidad de Paris,"universitee de maitres"(universidad de maestros) y tiene que ver con el logro de la universidad de una autonomía del estado y la ciudad en cuestiones civiles y sobre todo judiciales (autonomía judicial). Ello porque los conflictos entre universitarios y burgueses de la ciudad eran muy frecuentes. Aquellos eran casi todos nobles clérigos ("clercs") estudiantes o profesores que habitaban en mansiones que rodeaban a la catedral de Notre Dame en la isla ciudad de París. Las causas de estas confrontaciones, muchas veces sangrientas, entre ciudadanos y estudiantes ("town and gown-toga y ciudad") son oscuras, pero probablemente tengan que ver con la entendida irritación de la laboriosa clase burguesa ante los privilegios de la clase estudiosa; esta no trabajaba, era noble, rica, clerical, no pagaba impuestos, invadía ruidosamente la quietud de las ciudades y sus tabernas, se excedía en el consumo de alcohol y en el trato a las damas burguesas y siempre se acogía a la protección benefactora de sus pares, las autoridades reales, que invariablemente fallaba en su favor en litigios judiciales (1).

 

En los inicios de la universidad, la iglesia, que la había fundado, mantenía una supervisión muy laxa de sus actividades, teniendo los maestros bastante independencia y cuasi libertad intelectual en sus comienzos (autonomía intelectual) (2). Pero a raíz de los conflictos mencionados, y para contrarrestar las quejas de la población afectada por la conducta irreverente del estudiantado, el papado se arrogo la potestad de intervenir y eximio a las autoridades civiles de entender en asuntos de la universidad nombrando sus propios representantes clericales para dirimir los conflictos. En Salamanca, donde el poder sobre la universidad era monarquico, la ley era territorial y las cárceles se ubicaban en los predios de la universidad. Hasta hoy existen vestigios de prisiones en las viejas universidades medievales germanicas. Esta autonomía del poder local en cuestiones sobre todo judiciales son el inicio u origen de la autonomía universitaria. A ello se agrega la relativa autonomía de que ya disponían los maestros de la Universidad de París de elegir sus autoridades conjuntamente con los representantes de las naciones o de estudiantes extranjeros (autonomía política o eleccionaria) (3). La autonomía en la enseñanza o libertad intelectual es un tema aparte, pero en sus inicios en los siglos 12 y 13, dentro del contexto social medieval, la universidad de París logro desarrollar también una relativa independencia en la elección de los temas de enseñanza y de discutir mas o menos libremente los textos antiguos griegos y romanos y aun las independientes y objetivas criticas a los textos aristotélicos por parte del pensador árabe Averroes (criticas averroistas). Pero la critica siempre abre nuevos caminos y derrumba conceptos erróneos o argumentos débiles. La gloria inicial de la Universidad de París fue dada por el clérigo y gran maestro Abelard, quien con su razonamiento libre, critico y original, su gran conocimiento y carisma contagiante de maestro rápidamente despertó resquemores de las autoridades eclesiásticas; por ello debio abandonar la Universidad de París en Notre Dame para fundar una pequeña universidad en la monastia de Santa Genoveva , que no se regia por los rigidos controles catedralicios (4). Es decir la libertad de pensamiento tuvo sus altibajos desde el comienzo por la permanente preocupación de la iglesia sobre la libre discusión o interpretación variada o racional de sus dogmas; esta tendencia se cristalizo con el esfuerzo intelectual de Santo Tomas de Aquino, quien oficializo la visión eclesiástica de las obras de Aristóteles volviéndolas aceptables a la autoridad y a la enseñanza.

Autonomía administrativa

La autonomía administrativa tiene que ver con el sostenimiento económico de la universidad en sus inicios. En París, Oxford, Montepelier y Toulousse las universidades fueron centradas en monasterios medievales y utilizando las instalaciones existentes de la iglesia o abadías. Los maestros, que pertenecían a la clase noble, vivían en los alrededores del monasterio en sus mansiones, y los alumnos en viviendas cercanas alquiladas o propias antecediendo el criterio posterior de campus universitario. Los alumnos pagaban a los maestros directamente y libremente se mudaban de una universidad a otra. Esta situacion permitía a estos a ser relativamente autónomos de la estructura burocrática de la universidad, conformada por el rector, nombrado por el papa y otras autoridades de la iglesia intervenientes en algunos asuntos (1). En Bolonia la administración estaba regida por los estudiantes, quienes contrataban y despedían profesores a gusto. Es mas, alli nacio probablemente la mas preciada de las autonomias, la de no establecer un lugar fisico fijo para la universidad, teniendo los estudiantes y docentes la libertad de mudarse de ciudad o pueblo de acuerdo a la conveniencia (autonomia geografica) o cuando las condiciones economicas o de trato social por parte de la ciudad se volvian problematicos (5). El establecimiento de salarios adecuados para docentes fue un fenómeno muy tardío.

Libertad académica: única autonomía valida

Es decir existían distintos niveles y categorías de autonomía: judicial o territorial, política, intelectual (libertad intelectual) y administrativa o económica. Todas estas autonomías son interesantes y deseables para una unidad académica universitaria, pero raras veces pueden darse en su totalidad. En la concepción moderna de la universidad, sin embargo lo único que interesa realmente es la libertad académica o intelectual: libertad para enseñar y aprender, libertad para elegir los temas de enseñanza e investigación, libertad en la utilización de los métodos, libertad de ensayar, errar y cambiar y el respeto a la autonomia individual del profesor o docente (6). El territorio geográfico, origen de los subsidios económicos y métodos de elección de las autoridades son secundarios y de poca significación para el éxito académico, es decir para la producción intelectual original.
En Latinoamérica y en particular en nuestro pais, se atribuye una función exagerada y pasada de moda a la "autonomía universitaria". Dogmaticamente forma parte del legado de la necesaria rebelión estudiantil liberal de Córdoba (7), cuyas ideas siguen vigentes y sin cumplirse en Latinoamérica, pero cuya propuesta organizativa perdura perversamente malinterpretada por el criollismo académico conservador , esta burocratizada, mediocrizada y obsoleta. Y la gran figura de Cordoba reivindicatoria de la libertad academica basada en la excelencia de la persona y la competitividad , la Catedra Libre, aviesamente marginada (8). Es innegable que la libertad territorial fue importante en la época de las dictaduras y violencias militares en el continente; pero en democracia, donde no se espera atraco de territorio ajeno, sobre todo si se trata de institución educacional y donde no hay arboles que cortar, pierde su importancia la autonomía territorial. Autonomía administrativa nunca hubo en nuestra universidad, ni siquiera aquella propiciada por los estudiantes uruguayos luego de la reforma de Córdoba, donde solicitaron presupuestos globales del gobierno, sin especificar el detalle de los gastos, para que la universidad autónomamente decida sobre los gastos (9). Bajo la ley 1048 propiciada por Eligio Ayala hubo un intento temporal de manejo autonomo de los fondos por lo menos en la facultad de Medicina (10).

Interpretación del mérito académico

Se magnifica el valor de la autonomía política o eleccionaria, asumiendo que solamente los profesores universitarios están capacitados para elegir a sus dirigentes. Pero en realidad ocurre lo contrario, en nuestra universidad, por el sistema endogamico de selección y el perimido concurso de oposición, profesores mediocres favorecen la elección de dirigentes tambien mediocres cuyo unico mérito es el aguante en el tiempo (11). Creo que el problema principal no radica en el ejercicio de la libertad de elegir a los pares sino en la correcta interpretación de lo que significa el mérito académico. Sea quien sea, docente, alumno, adminstrador o consejero externo, aquel que entienda lo que es mérito académico puede elegir a las autoridades en base a la excelencia. En países o sistemas donde se sabe y no hay dudas sobre lo que es mérito académico, es decir la contracción total al estudio y a la investigación para avanzar el conocimiento, el espíritu colegial, la capacidad docente y la probidad moral no se requiere de ningún privilegio especial como la autonomía para elegir. El cargo de cada uno estará en relación directa no con su edad, ni su cargo anterior ni sus méritos de "derecho de piso" en la institución, sino será de acuerdo a su producción intelectual cuyas medidas son fáciles de determinar y conocidas en el ambito académico internacional. En nuestro pais, no se comprende lo que es el mérito académico y aquellos que intuyen su sentido lo temen. En la propia Academia de Medicina del Paraguay , con criterio escolar, la asistencia a las reuniones era mas importante para la promoción de sus miembros que la producción científica. En la Universidad la autonomía se confunde con licencia irrestricta para evitar la evaluación externa y cometer todo tipo de tropelías administrativas o morales en total impunidad o para mantenerse en un marasmo solipcista de indolencia y atraso intelectual.
Creemos que la Autonomía Universitaria representa un tabú nacional y latinoamericano, que debe ser re evaluada criticamente. Duele decir que este sufrido pais es afortunado porque un pequeño porcentaje de su poblacion alcanza el nivel universitario. Creemos que cuando las entidades dependen del estado y son mantenidas con dinero del pueblo, sencillamente la mal definida autonomia universitaria debe ser eliminada y reemplazada por sistemas modernos que garanticen una permanente evaluación externa administrativa y sobre todo académica para terminar de una vez con esta vergüenza nacional denominada educacion universitaria.
Estoy seguro de que aquellos estudiantes-rebeldes-grandes pensadores que conformaron el eje intelectual de la revolucion de Cordoba, y que entendian claramente lo que significa una universidad libre y moderna, no se reconoceran en la concepcion local de la Autonomia Universitaria y que no sufriran si se la derrumba.

REFERENCIAS

1- Verger, Jacques. Les universites au Moyen Age. Quadrige/Presses Universitaires de France. 1973.

2- Morison, Samuel Elliot.The founding of Harvard College. Harvard University Press. 1995.


3- Encyclopediae Brittanica. History of Education. 1977.

4- Collins, Randall. A global theory of intellectual change. The Sociology of Philosophies. The Bellknapp Press of Harvard University Press. 2000

5- Major, Ralph H. Le Universita medievali. Bologna. Storia della Medicina.Charles Thomas Publishers.1959.

6- Bock, Dereck. Beyond the Ivory Tower. Social responsabilities of the modern university. Harvard University Press. 1982.

7- Del Mazo, Gabriel. La Reforma Universitaria. Tomo 1. El movimiento argentino. Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Lima Peru. 1967.

8- Rolon, Pedro Anibal (comunicación personal).

9- Del Mazo, Gabriel. La Reforma Universitaria. Segundo tomo. Propagacion americana. Universidad Nacional de San Marcos. Lima Peru. 1967.

10- Chirife, Alejandro. La Reforma Universsitaria (Tribuna Universitaria, 1941). Reproducido en Anales de la Facultad de Ciencias Medicas vol XX 1-2. 1988.

11- Cubilla, Antonio. La endogamia y el fracaso academico en el Paraguay. Correo Semanal. Ultima Hora. 3-4 junio 2000.

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