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Los pasos del proceso correspondientes a
la fijación del material hasta la descripción macroscópica
(1 al 6) se realizan en el mismo día de la intervención
quirúrgica, toda vez que la misma se realice antes de las
17 horas y que el material se pequeño o mediano. Los materiales
grandes requieren un día adicional de fijación.
El procesamiento de los tejidos (7), si se utiliza procesadores
automáticos de tejidos, se realiza durante la misma noche
el procedimiento quirúrgico, y dura 10 a 12 horas. El proceso
que se inicia con al inclusión y culmina con al coloración
y montaje, dependiendo del volumen de casos y las posibilidades
de equipamientos y recursos humanos del laboratorio, dura en general
de 6 a 8 horas.
Es
decir, los diagnósticos pueden ser realizados al día
siguiente de la cirugía para las 2 - 3 PM en la mayoría
de los casos. En caso de realizar el procesamiento de tejidos
en forma manual (técnicamente la calidad del producto es
similar en procesamientos automáticos o manuales), los
casos estarán preparadas para su evaluación al final
del día. (5 a 8 pm.).
En
esta presentación nos interesa enfatizar los aspectos relacionados
con la primera etapa del proceso, que ocurre en el quirófano,
y es de interés del cirujano (etapas 1 al 4 ).
Fijación
de los materiales:
Inmediatamente de extirparlos es espécimen quirúrgico
se inicia el proceso de manejo de los materiales patológicos.
La primera decisión del cirujano respecto al espécimen
extirpado es si el mismo debe ser fijado inmediatamente o permanecer
"en frasco", sin fijador. Ello depende de
1- Procedimiento patológico a ser realizado,
2- Tamaño del espécimen y
3- Tradición o costumbre del laboratorio de patología
que realizará el estudio.
1- En las biopsias per-operatorias
(por congelación, extemporáneas o consultas
intra-operatorias) el material se entrega inmediatamente al patólogo
"en fresco" preferentemente envuelto en gasa húmeda
con suero fisiológico.
14- Los especímenes pequeños y medianos (biopsias
endoscópicas, piel, endometrio, vesícula biliar,
tiroides, apéndice, etc.), deben ser fijados en formol
al 10%. Se recomienda que el espécimen se introduzca en
un frasco de boca ancha inmediatamente luego de su extirpación,
en un volumen del fijador 10 - 20 veces el de su tamaño.
Un frecuente error que puede ser de consecuencia grave, es el
de dejar los materiales (vesícula biliar sobre todo) en
la mesa quirúrgica hasta el fin del procedimiento quirúrgico.
La mucosa se autoliza rápidamente y ya no es evaluable
histológicamente. Los especímenes grandes (útero,
colon, bazo, hígado, mama, resecciones radicales amplias),
deben permaneces "en fresco", en la heladera, hasta
que sean llevados al laboratorio. La razón es doble: el
fijador no penetra fácilmente en los tejidos de un espécimen
grande, (el formol penetra solamente 1 mm en una hora). La búsqueda
macroscópica de los ganglios linfáticos en especímenes
con cáncer es más fácil y anatómica
en fresco.
15- Algunos laboratorios sobre todo aquellos acostumbrados a trabajar
a distancia de los centros quirúrgicos, prefieren todos
los materiales en fijador, sin interesar su tamaño. No
recomendamos esta posición sin antes preparar los materiales.
En nuestra experiencia, cuando se maneja materiales distantes,
se debe en el sitio de origen preparar los materiales para su
fijación correcta: por ejemplo, disecar y seccionar el
útero de acuerdo a técnica precisa para exponer
el endometrio y miometrio a mejor fijación, separar grupos
ganglionares linfáticos y fijarlos por separado o abrir
las vísceras huecas como estómago, esófago
y colon para su mejor fijación. Un tumor grande de ovario,
mioma u otros pueden vaciarse (no en el abdomen por supuesto)
previa medición del diámetro y enviarse su contenido
por separado. Una consulta telefónica con el patólogo,
puede ser útil para asegurar la preservación de
la calidad del material para estudio. El método de preparar
el formol se adjunta en el apéndice1.
Identificación
del material.
La identificación del espécimen quirúrgico
antes de su envío al laboratorio es de critica importancia:
A- Datos del paciente:
La hoja de remisión del espécimen del cirujano
al patólogo debe ser correctamente confeccionada. Si el
médico necesita una comunicación con el patólogo
debe expresarlo así en la hoja de remisión. Una
Comunicación adecuada entre médico tratante y patólogo
es muchas veces esencial para el diagnóstico.
B- Datos en el frasco:
Materiales de distintos sitios anatómicos o partes de especial
interés de un mismo espécimen deberían ser
enviados en frascos separados. Es muy arriesgado introducir
en un mismo frasco más de una lesión de sitios diferentes.
El frasco con el fijador y el espécimen debe ser de boca
ancha y de tamaño considerablemente mayor que el material,
para que se cumpla la relación 10 - 20 - a 1 entre el volumen
del fijador y del espécimen.
Debe cerrarse herméticamente, siendo útil circunvalar
líquida. La etiqueta del frasco debe ser confeccionada
cuidadosamente, ser firmemente adhesiva y contener la siguiente
información: nombre completo del paciente, sitio anatómico
del espécimen, nombre del médico tratante y número
secuencial en caso de tratarse de más de un espécimen.
Antes de entregar el material en estas condiciones al patólogo
o personal del del laboratorio, se debe verificar la correspondencia
de los datos de la hoja de remisión con al etiqueta del
frasco conteniendo el espécimen y el número de frascos
por caso. Si el laboratorio no se encuentra en el mismo sitio
que el quirófano ( en Asunción no existe hoy día
ningún laboratorio contiguo a quirófanos), el transporte
del material debe ser cuidadoso; los frascos introducirse en otro
recipiente mayor e impermeable, para impedir filtración;
recordar que el formol es tóxico para la piel, los ojos
y un carcinógeno en animales experimentales.
En lugar de frascos de vidrio pueden utilizarse de plástico
o bolsas de plástico pero el cierre
debe ser hermético.
Materiales
especiales: ganglios linfáticos: Cuando se extirpa
uno a más ganglios con sospechas de enfermedad hematopoyética
primaria especialemte linformas, el manejo del espécimen
es especial. El ganglio debería ser entregado intacto,
no fragmentado, con tejido conectivo peri - ganglionar, al patólogo.
La excepción sería cuando la adenomegalia es voluminosa
(5 - 10 cm) y su extirpación "in toto" se hace
técnicamente difícil; en este caso una losanje de
1x1 cm. , sería adecuado. En el sitio, el patólogo
podrá escindir el ganglio y preparar "improntas"
que podrá fijarlas en alcohol de 95% en el momento o dejarlas
secar al aire; las improntas no son métodos diagnósticos
pero si complemento citológico invalorable en el momento
de la evaluación del linforma.
Los fragmentos seccionados son luego fijados
inmediatamente en el fijador de preferencia del patólogo:
B5, formol neutro, Bouin u otros. Biopsias testiculares por infertilidad:
siempre fijar en Bouin y enviar en frascos separados (derecho
e izquierdo).
-
Líquidos: Los materiales líquidos (pleural,
ascítico, pericárdico, cefalo-raquídeo, de
quiste) requieren fijación inmediata con alcohol de 50%.
Se debe introducir en el frasco cantidades iguales de líquido
patológico y fijador. Si se sospecha alto contenido proteínico
o muy hemorrágico de los líquidos, se debe usar
frascos con material anti-coagulante.
- Microscopía electrónica
diagnóstica o investigativa: Los materiales
que requerirán estudios ultra estructurales deben ser entregados
"en fresco" al patólogo muy inmediatamente luego
de su extracción para asegurar fijación adecuada
y excelente preservación celular. Las indicaciones diagnósticas
habituales de la Microscopía Electrónica son: lesiones
renales inflamatorias, tumores a células pequeñas
de niños y adultos, sarcomas, tumores anaplásicos,
tumores neuro endócrinos, linformas, etc.
- Consulta intra - operatoria:
Esta es una mejor denominación al estudio patológico
realizado durante el procedimiento quirúrgico. El patólogo
cuando interviene en el quirófano puede realizar los siguientes
estudios o intervenciones:
1-
Evaluación macroscópica de lesión, por ejemplo
de quistes de ovarios, nódulos tiroideos o mamarios, que
pueden o no terminar en una biopsia por congelación.
2- Punción aspirativa con aguja fina de tumores, especialmente
intratorácicos o intraabdominales (pulmón, páncreas).
3- Biopsia por congelación, siendo sus indicaciones muy
amplias, pero en nuestro medio más frecuentemente tumores
de mama, tiroides, ganglios, linfáticos, páncreas,
cavidad oral para márgenes, tumores cutáneos y neoplasia
en general.
4- Improntas: tienen poco valor diagnóstico pre - operatorio
salvo gran experiencia siendo
una excepción los tumores de cerebro, aunque se requiere
también mucha experiencia y centralización del material,
que no existe en nuestro medio.
5- Decisiones intra-operatorias varias: recientemente con el auge
de la Vídeo - laparoscopía el patólogo es
llamado en consulta para la decisión terapéutica
ante un hallazgo inesperado.
Resumen:
La patología quirúrgica y la cirugía
están estrechamente relacionadas, es más la primera
nació de un desprendimiento de la última. La relación
entre cirujano y patólogos debe ser fluida y el lenguaje
utilizado común. El manejo de los materiales debe ser realizado
con responsabilidad, meticulosidad y entendimiento racional de
cada etapa. El personal médico y no médico de quirófano
y de laboratorio debe comprender los conceptos básicos
para lograr una comunicación adecuada y resultados óptimos.
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